martes, 29 de enero de 2008

El proyecto perdido de Guillermo del Toro: En las montañas de la locura

Si existe un relato de la obra de Howard Phillips Lovecraft que los lectores recuerdan con reverencia es sin duda En las montañas de la locura. Considerado como uno de los puntales de sus Mitos de Cthulhu y reproducido en incontables antologías, este relato de locura, soledad y horror centrado en una expedición a la Antártida siempre había estado en la mira de muchos cineastas. Vistos los estrepitosos fracasos al adaptar la obra del escritor de Providence (con la notable excepción de En la boca del miedo de John Carpenter, la película más lovecraftiana jamás hecha pese a no proceder de ninguno de sus relatos) pocos aún creíamos posible ver jamás una adaptación que le hiciese justicia. Pero el incombustible Guillermo del Toro, cuyo amor por los Mitos de Cthulhu jamás ha escondido, lleva años intentando realizar una adaptación de En las montañas de la locura. Pese a contar con un guion escrito por él mismo y con el renombre con el que hoy en día cuenta el director mejicano, los estudios americanos son reacios a producir una historia costosa que "no contiene elementos como una trama romántica o un final feliz" que apoyen dicha inversión. De momento Warner tiene prevista su realización para el 2010, aunque el anuncio de que el director iba a tomar las riendas de las dos partes de la esperadísima adaptación de El Hobbit puede que modifique el mismo calendario. Ojalá los magnates del cine dejen por una vez de meter las zarpas donde no saben (es decir, en la creación artística) y tengamos por fin no sólo la adaptación en condiciones de una historia de Lovecraft sino la de uno de sus mejores trabajos.
Gracias a Ms.Delphine, capitana en funciones del Albatros, por la información.

1 comentario:

El Sagutxo solitario dijo...

Hablando de lo que más conoce cada uno... es impsible que los magnates del cine dejen de meter sus zarpas en lo que es el arte en sí porque son ellos los que ponen la pasta. Y el que pone la pasta manda. Lo han hecho siempre y lo seguirán haciendo. Otra cosa es que se consiga que, o no sean tan manazas y se fíen de la gente que contratan, o que entiendan un poco de arte. Pero lo veo bastante imposible.