jueves, 7 de febrero de 2008

Los muertos heredarán la Tierra: El ángel más tonto del mundo

Uno de las pocas cosas en las que están de acuerdo la mayoría de autores es que el género más difícil de escribir es la comedia. En ningún otro es tan fácil caer en el repetitivismo y en lo facilón, ni que se noten a simple vista los errores cometidos. Por lo tanto, encontrar un buen libro cómico es una tareas muchas veces ardua.
Con El ángel más tonto del mundo me he reído tanto como cuando leí La conjura de los necios.
A una semana para las navidades, la vida del tranquilo pueblo de Pine Cove es como siempre: peleas entre antiguos cónyuges, discusiones familiares.... Todo eso cambiará cuando el pequeño Joshua Barker pide un milagro navideño. Más bien pide que la Navidad siga su curso normal ya que Joshua sabe que este año las cosas son diferentes. Porque este año Papa Noel ha sido asesinado de un golpe de pala ante los ojos del niño. Lo peor es que el encargado del milagro va a ser el ángel Raziel, que dista mucho de ser el más inteligente de los ángeles...
Christopher Moore combina el humor más negro, lo absurdo y lo sobrenatural, tergiversando la típica historia navideña con relatos de zombies. El resultado: una disparatada comedia macabra que se lee de un tirón y que arranca carcajadas desde la primera página. La edición española de El ángel más tonto del mundo incluye un relato breve a modo de epílogo que sólo se había editado en una tirada limitada de la edición americana.
Los que esperen encontrar entre estas páginas una comedia clásica y amable mejor que se abstengan de comprarlo. Lo que Moore ofrece son impactos directos que provocan las risotadas de los lectores gracias a una imaginación disparitada y casi malsana. Un combinado explosivo imprescindible para lectores gamberros.

2 comentarios:

Tor dijo...

Tras la lectura del libro en cuestión, he de comentar que ni de lejos es comparable a "La Conjura de los Necios". No tiene ni la mala leche ni las parrafadas filosóficas tan corrosivas como la sangre de reina alien (ah! la solución definitiva contra todas las guerras...), y los personajes aunque bien caracaturizados, no le llegan ni a la mierdecilla de la suela del zapato a Ignatius Reilly.

Una simpática historia pero que no consigue arraigar en las mientes del lector, como lo hace sin lugar a dudas la Conjura.

La Nena de la frontera, bien podría ser hija de Cohen el Bárbaro!

Morgan Blackhand dijo...

Maese Tor, no he dicho que fuesen iguales. He dicho que no me reía tanto desde que elí "La conjura..." que no es lo mismo...