lunes, 14 de mayo de 2012

Veneno en la sangre: Trainspotting

Irvine Welsh saltó a la fama a principios de los 90 con la publicación de Trainspotting, su primera novela, y posterior adaptación cinematográfica de la mano de Danny Boyle. En ella el autor escocés hace un duro retrato del día a día de un grupo de jóvenes de Leith, el barrio de Edimburgo donde nació y creció Welsh, durante los peores años del gobierno de Margaret Thatcher. En un ambiente de incertidumbre económica y paro generalizado, los personajes de Trainspotting se refugian en la adicción a la heroína para no enfrentarse a su propio fracaso.
Estructurada como una recopilación de historias cortas narradas por diferentes personajes, la novela aborda temas controvertidos como el uso de drogas, la violencia juvenil, el desarraigo, el paro, la prostitución, el sexo adolescente, el fascismo, la injusticia social y la delincuencia de poca monta, a la vez que reflexiona sobre la naturaleza de la amistad, la redención y la hipocresía moral. El resultado es un cóctel explosivo. Al presentar con crudeza el mundo marginal que rodea a la heroína, Welsh logra construir un tapiz sin tapujos que en ningún momento idealiza la drogadicción, a la vez que ataca a una sociedad incapaz de comprender o ayudar a los desafortunados que se han visto atrapados en su propio deseo de autodestrucción. Este efecto viene apoyado por situaciones cargadas de un absurdo cómico que potencia el componente trágico del relato.
Un libro duro y sin concesiones, narrado con maestría, verdadero testamento punk del siglo XX.


1 comentario:

Jose Valverde dijo...

Joer esta novela es brutal! Llegue a ella tras ver la adaptación al cine y me encanto.

Por cierto, si te gusta este genero pillate "Payasos en la lavadora" de Alex de la Iglesia.

Saludako!