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miércoles, 27 de julio de 2016

La revolución será escrita: The Geek Feminist Revolution, de Kameron Hurley

Kameron Hurley es una de las autoras de fantasía y ciencia ficción más importantes de los últimos años. Además de sus novelas y relatos, la autora ha escrito un buen número de artículos de crítica y ensayos. Varios de estos ensayos han sido recopilados en The Geek Feminist Revolution, junto a algunos nuevos escritos para esta antología.


The Geek Feminist Revolution está dividido en cuatro partes: Level Up, Geek, Let's Get Personal y Revolution. Level Up contiene los textos centrados en la escritura y el oficio de escribir. En Geek encontramos ensayos sobre cine, televisión y cultura popular (como la serie True Detective o Mad Max: Fury Road), y los arquetipos que pueblan estos medios. Let's Get Personal parte de vivencias personales para examinar temas como el racismo, la importancia de la visibilidad en los medios o el vivir en un país sin sistema sanitario de seguridad social (como era el caso de Estados Unidos hasta hace poco). Revolution analiza el privilegio o los intentos de silenciar la diversidad en el mundo de los videojuegos y la ciencia ficción, además de incluir el galardonado We Have Always Fought (Premio Hugo 2014).
Sin embargo, decir que estos ensayos están clasificados por temas sería simplificar. La escritura de Kameron Hurley es brillante y al leer The Geek Feminist Revolution tienes la sensación que cada página complementa a la anterior, cada artículo construye sobre los temas tratados y los expande de forma fluida. En The Geek Feminist Revolution se tratan la misogina, el privilegio, la desigualdad, la empatía, la necesidad de luchar para producir el cambio. Es uno de esos libros que no puedes dejar de leer desde la primera página. Es difícil decir qué ensayo es mejor porque todos son imprescindibles.
The Geek Feminist Revolution es un libro brillante y necesario. Compradlo. Comprad varias copias y regalad ejemplares a vuestros amigos.
Sin duda alguna, The Geek Feminist Revolution es el mejor libro que he leído en este siglo XXI.

lunes, 15 de febrero de 2016

Kameron Hurley por partida doble

Es una vergüenza que una autora del calibre de Kameron Hurley sea una desconocida para los lectores españoles. De momento este año tenemos dos libros suyos. El primero es The Geek Feminist Revolution, una recopilación de ensayos entre los que se encuentra We Have Always Fought, ganador del premio Hugo 2013 a la mejor obra relacionada con el mundo de la cf/fantasía. Esta antología se pondrá a la venta el 31 de mayo. Su segundo trabajo este año es The Stars Are Legion, una novela en la que la autora se lanza de lleno a tratar los temas de la space opera épica. Esta novela va a ser uno de los pesos pesados de este año.
Podéis reservar The Geek Feminist Revolution aquí.
Podéis reservar The Stars Are Legion aquí.
Podéis leer una entrevista con la autora y el primer capítulo de The Stars Are Legion aquí.
Más información (y excelentes artículos) en el blog de la autora, aquí.



martes, 13 de marzo de 2012

Una ácida mirada a la historia de Inglaterra: An Utterly Impartial History of Britain

John O'Farrell es un escritor, guionista de televesión y popular columnista británico, con un ácido sentido del humor. Entre sus trabajos cuenta con guines realizados para la popular parodia Spitting Image y el best-seller Things Can Only Get Better. Su estilo, limpio, directo y sin manías, refleja el a menudo complicado panorama político de su país. No es de extrañar pues que aborde la historia de Inglaterra con un acercamiento poco ortodoxo.
An Utterly Impartial History of Britain ("Una historia bastante imparcial de Gran Bretaña"), subtitulada "2000 años de idiotas de clase alta en el poder") no esconde el poco cariño que O'Farrel siente por la aristocreacia que ha controlado las riendas del poder durante la mayor parte de la Historia. Partiendo de la llegada de los romanos a la isla hasta el final de la Segunda Guerra Mundial, el autor va desgranando los acontecimientos importantes que se han sucedido en Inglaterra. Pese a que no deja títere con cabeza y que el tono recuerda a Chelmsford 123, O'Farrel hace un exhaustivo trabajo de catalogación y relaciona los eventos entre sí, de forma que el ritmo de lectura nunca se resiente.
O'Farrell no cae en el error de convertir el libro en un mero ataque contra la clase política y los gobernantes. La idea que transmite la lectura es que, si bien las cosas podrían haber sido de otro modo, la situación actual es mucho mejor de la que habría vivido hace poco menos de un siglo cualquier británico.
Una lectura amena e ilustrativa de un autor mordaz.

jueves, 28 de julio de 2011

Más extraño que la ficción: Error Humano

A lo largo de su carrera como escritor Chuck Palahniuk siempre ha mantenido que detrás de cada una de sus historias existe una historia verdaderas. Ya sean eventos vividos por el autor o historias explicadas por algún amigo o conocido, el hecho es que si uno se para a pensar hay historias cotidianas bizarras y estrambóticas que rozan lo irreal y son mucho más extrañas que cualquier producto que alguien pueda inventar.
Bajo esa premisa se recopilan en Error Humano (Stranger Than Fiction en su versión original) varios artículos, entrevistas y ensayos que el autor ha ido recogiendo como forma de contar las historias reales de personas que bien podrían formar parte del compendio de personajes creados por Palahniuk.
Una lectura amena y a ratos profunda de la pluma de uno de los autores más importantes de finales del s.XX.

jueves, 7 de julio de 2011

Verdades como puños: Las chorradas de mi padre

El aspirante a guionista Justin Halpern tenía 28 años cuando aceptó un empleo de columnista para Maxim que le permitiría trabajar desde su casa y mudarse a vivir con su novia. Claro que ella no opinó lo mismo y lo dejó plantado en la calle. Compuesto y sin novia no tuvo más remedio que pedir asilo en casa de sus padres. Claro que había un pequeño problema: Sam, el padre de Justin, parece un híbrido entre Sócrates y Atila el Huno. No es que sea un mal tipo, simplemente la palabra "diplomacia" no existe en su vocabulario. Y además se acababa de jubilar, con lo que se pasaba el día entero en casa.
Fue precisamente ese compendio de consejos disfrazados de exabruptos lo que hizo que Justin abriera una cuenta de Twitter (@shitmydadsays) para compartir la "sabiduría" de Sam. En apenas unas semanas sus seguidores se contaban a miles. Los productores de TV iban detrás suyo para hacer una serie de TV basada en el personaje de su padre (Sh*t my dad says, que finalmente interpretaría ni más ni menos que William Shatner).
Justin publicó Sh*t my dad says, un recopilatorio de anécdotas y de las mejores frases que aquí han titulado Las chorradas de mi padre (nombre con el que se ha traducido la serie de TV).
Lejos de ser un mero fenómeno mediático, las páginas de Las chorradas de mi padre contiene perlas de sabiduría presentadas como vitriolo escupido. Queda claro que Sam Halpern es una persona que, si bien carece de tacto en la mayoría de situaciones, profesa un amor indiscutible hacia su familia. El texto, si bien breve, es lo más desternillante que he leído en mucho tiempo y, por encima de todo, se entrevee que no es un producto falseado. Y es esa honestidad la que hace que, pese a su carácter, el lector acabe por caerle bien Sam.
Además, si encima lo lees imaginando que es William Shatner quien habla, la combinación es explosiva.
Un texto imprescindible, no sólo para pasar el rato sino como ensayo filosófico.

viernes, 22 de abril de 2011

Sobre derechos de autor, piratería y nuevos modelos de explotación

Mañana es el Día del Libro, la fiesta que cada año celebramos aquellos que amamos la Literatura. Lo que ya no es tan conocido es que, desde 1995, también es el Día del Copyright, una fecha en principio pensada para "concienciar" a la gente sobre los derechos de autor y el "mal" que representa la piratería. Pero, ¿qué entendemos por piratas? Vayamos por partes.

Sobre derechos de autor
La Ley (por lo menos en España) dice que una obra es propiedad de su autor desde el momento mismo de su creación, independientemente de a nombre de quién está inscrita en el Registro de la propiedad Intelectual, salvo contrato y otro documento similar de por medio. Los veteranos recordarán el famoso pleito que interpuso gran número de autores de tebeos contra la editorial Bruguera por la titularidad de los personajes que habían creado a lo largo de casi 30 años. Este proceso supuso una victoria para un colectivo esclavizado y sentó las bases de la subsiguiente jurisprudencia al respecto.
En otras palabras, que registrar una obra sin el consentimiento de su autor costituía un delito de apropiación por el cual se podía exigir el amparo del Ministerio Fiscal para cambiar el titular de la obra en el Registro y pedir los correspondientes daños y perjuicios.
Pero esto es España, amigos y, por desgracia, somos famosos por la picaresca.

La tecnología como delito (o cómo convertir la ignorancia tecnológica en un arancel)
Con el desarrollo de los microchips y los avances en miniaturización era sólo cuestión de tiempo que los hogares contaran con un poderoso mecanismo diferencial no analógico que pudiera almacenar contenidos: el ordenador personal. Los 70 ya habían sido una época en la que las discográficas clamaban al cielo mientras señalaban a las cintas de casette como instrumento del Diablo destinado a arruinar el Arte de la Música. El hecho que las mismas discográficas engañasen a muchos de sus artistas y se adueñaran de cantidades ingentes de dinero hasta el punto de casi arruinarlos no importaba. El hecho que te dejaran un disco y lo pudieras copiar (¡sucia palabra!) o que fotocopiaras un libro era un pecado imperdonable.
Es cierto que mucha gente intentó hacer negocio con las copias piratas pero la gran mayoría sólo querían hacerse con un objeto (disco, película, libro...) que tal como iba la economía era un objeto de lujo, más cuando el gran público estaba formado por adolescentes sin apenas ingresos. Es más, muchos artistas descubrían estupefactos que aquellos que habían empezado copiando alguna obra suya luego ahorraban para conseguir legalmente el resto de su producción. Si hubiéramos hecho caso a los alarmistas resultaba que las bibliotecas públicas tendrían que prohibirse porque "robaban" a los autores la venta de ejemplares (aunque eso es otro tema).
Lo cierto es que con la aparición de los primeros piratas informáticos la industria del ocio se empezó a preocupar, pese a que esos jóvenes aparentemente introvertidos lo único que querían era llevar hasta el máximo el potencial de su intelecto. A tal efecto os recomiendo un documental titulado Historia secreta de los piratas informáticos que, pese a su antigüedad, es muy revelador.

John Draper, el "capitán Crunch", Santo Patrón de los Hackers

Piratería y patentes de corso
Así pues llegamos a una época dominada por el control y la histeria de las grandes compañías. Hay que perseguir, denunciar, encarcelar y multar a todo el que ose poner en duda sus derechos. Se imponen multas astronómicas a usuarios, se persiguen programas como NAPSTER y las redes P2P. Se utilizan vacíos legales y el desconocimiento de los legisladores sobre asuntos tecnológicos para crear un Hombre del Saco, un Coco sin rostro que pretende destruir el Arte y a los Artistas. Los estados extienden modernas patentes de corso a compañías privadas para cobrar cánones a usuarios, cuando están vulnerando derechos que estos mismos estados han aprobado, como la copia privada. La delgada línea que separa al fair use de la copia ilegal hace que muchos cedan ante estos grupos de presión, empezando por los gobernantes que debían ser los encargados de velar por nuestros derechos.

NAPSTER, un programa que puso nerviosos a muchos


Un presente cyberpunk o cómo el rostro de un hombre muerto vela por nosotros
La persecución y la legislación cada vez más dura no hace más que añadir fuego a la rebelión. Cuando hay tiranos siempre hay rebeldes, e internet es el espacio perfecto para ello ya que la mayoría de tiranos no tienen los conocimientos suficientes para ganarles la partida a los usuarios. En BBSs y canales IRC primero y luego en foros empieza a proliferar el descontento. Toda información debería ser libre! claman. Entre todos estos grupos destaca uno en particular, surgido del foro /b/ de 4chan, un grupo anárquico, sin ideología política más que la absoluta libertad. Sus miembros llevan la máscara con el rostro de Guy Fawkes que se hizo famosa con el comic V de Vendetta. Son la primera metainteligencia surgida en la Red: Anonymous.

We do not forgive. We do not forget. We Are Anonymous. We are Legion. Expect Us.

A todo esto, ¿qué le queda a los autores?
Todo esto de la libertad está muy bien pero yo como autor ¿qué saco de todo esto? ¿quién paga mis facturas?
El debate al respecto está muy caldeado por posturas radicales en ambos bandos. Cierto, hay gente como Cory Doctorow (defensor acérrimo de la licencia Creative Commons) que pueden permitirse el lujo de poner gratis sus obras en internet el mismo día que salen a la venta porque ya tiene lectores. Pero recordemos que hubo una época en la que NO los tenía y, aún así, apostó por ello. Como bien repite una y otra vez Neil Gaiman, la "piratería" trae un curioso efecto secundario: el aumento de ventas del catálogo del autor pirateado. Pese a que hay feudos tradicionales donde siempre se han pirateado obras (Sudamérica, Rusia, Oriente Medio y, seamos sinceros, España) hay que tener en cuenta que mucha gente que adquiere gratis estos archivos (sean libros, juegos, discos, películas...) de ninguna manera piensan adquirir el producto incluso a precios reducidos. Pero hay muchos usuarios que ante unas condiciones favorables, pagarían por ese contenido. Autores como David Wellington representan el éxito de aventuras directas en internet cuando muchos compañeros de profesión desdeñan y persiguen a sus propios fans.

Cory Doctorow, superhéroe de internet, el Creative Commons y el fair use

La única forma que hay para vencer a la verdadera piratería, la que busca lucro, es con productos de calidad, que hagan que el consumidor se sienta recompensado por los autores que admira. Iniciativas como la Biblioteca de Baen Books, los diversos músicos que se niegan a participar de cánones y colocan sus discos gratis en la red o el regalo de libros en formato electrónico por parte de algunas editoriales siguen siendo hechos minoritarios que las grandes compañías intentan tapar. La llegada de modelos nuevos de explotación como el crowd funding o el freemium (popularizados por Spotify) han chocado con modelos tradicionales que no quieren más que poner barreras como los desfasados DRMs o servidores de identificación y autentificación.

El mayor éxito y el mayor fracaso del modelo freemium

Hay que tener en cuenta que cualquier medida de protección es completamente inútil, ya que sólo es cuestión de tiempo hasta que los "piratas" (muchos ellos por el mero reto de superarse) revienten dichas protecciones. Un caso sonado fue el famoso sistema anticopia de Sony, que impedía la reproducción de CDs en los ordenadores, vulnerando el derecho del comprador incluso a escoger cómo lo escuchaba. Incluso cuando una sentencia judicial obligó a la compañía a retirar del mercado los discos con esa protección, dicho anticopia (que había costado millones) había sido reventado utilizando... ¡un simple rotulador negro! Bastaba con pintar la primera pista del disco, una pista de datos corrompidos que hacía que los lectores informatizados no pudieran acceder al resto del contenido, para poder disfrutar del CD donde te diera la gana e incluso podías copiarlo.

El Gran Hermano te vigila
Como señalaba el escritor y editor Gardner Dozois en una de sus recientes antologías, la crisis actual ha afectado a la industria del ocio, algo que no había sucedido antes o por lo menos a la escala que estamos viendo: líneas editoriales canceladas, cadenas de librerías cerradas, editoriales en bancarrota... Lo triste es que algunos han aprovechado el momento para buscar un chivo expiatorio, y lo han hecho impulsando proyectos de leyes restrictivas, con el beneplácito de los gobiernos.
Hace poco tuve una discusión con un conocido a raíz de la ley Sinde, ley que esta persona defendía a capa y espada. La paradoja es que se trataba de la misma persona que se dedicaba a vender hace diez años copias de películas por internet.

Cuando piratees mp3 te consideraremos un terrorista...

El futuro, aquel país desconocido...
Las cosas no pintan muy bien, por lo menos a corto plazo. A pesar de que es reconfortante saber que colectivos como Anonymous o la Electronic Frontier Foundation están poniendo a más de uno en su sitio, el daño está hecho y tardará en sanar. Controversias como la guerra de precios de los e-books entre McMillan y Amazon no hacen más que dar alas a aquellos que quieren controlar, penalizar y, en definitiva, censurar.
En resumen, es una época difícil para ser escritor pero ¿cuándo lo ha sido? Los derechos de autor son innegables y fundamentales, pero no pueden ser la excusa para recortar el derecho a la libertad, más cuando no se trata más que de otro intento de lucrarse por parte de los que quieren seguir cobrando a costa de los demás.
Hay que decir, como escritor, yo lo tengo claro. Me quedo con las palabras de José de Espronceda pertenecientes a su poema más conocido:

Allá; muevan feroz guerra
ciegos reyes
por un palmo más de tierra;
que yo aquí; tengo por mío
cuanto abarca el mar bravío,
a quien nadie impuso leyes.

Porque la "piratería", en el sentido de lucro, tiene los días contados, mientras que las patentes de corso permanecerán. Y, si tengo que navegar, sé bajo qué bandera lo haré.


martes, 5 de abril de 2011

Pienso, luego existo: El cerebro de Broca

Hablar de Carl Sagan es referirse al divulgador científico más importante del s.XX. A través de su serie documental Cosmos, Sagan acercó a millones de espectadores de todo el mundo a las maravillas de la ciencia. Astrónomo, astrofísico, cosmólogo, divulgador y escéptico, fue pionero en el campo de la exobiología y en el desarrollo moderno del proyecto SETI. Con este bagaje no es de extrañar que cada libro sea una experiencia enriquecedora.
El cerebro de Broca recoge diversos trabajos y conferencias, reescritas para mantener una continuidad de lectura, en la que Sagan expone los temas que siempre le han interesado. De la refutación de las pseudociencias a los proyectos de exploración espacial, pasando por su interés por la ciencia ficción, Sagan consigue transmitir como pocos su entusiasmo por la ciencia página a página. Incluso 30 años después de ser escrito, El cerebro de Broca sigue siendo tan válido como el primer día para los lectores habituales de literatura científica así como para el público en general.
Yo, al igual que muchos otros, le debo a Carl Sagan mi interés por la ciencia.
Duerme en paz, maestro. Tu sueño perdura incluso en nuestros días más oscuros.


miércoles, 6 de octubre de 2010

La fuerza más destructora de la Humanidad: El poder de la estupidez

Tratamos día a día con ella. Algunas veces incluso nos dejamos llevar. Entonces, ¿por qué existen tan pocos estudios sobre la estupidez?
Esta pregunta es la que ha empujado a Giancarlo Livraghi, filósofo, periodista, bibliógrafo y publicista italiano a redactar El poder de la estupidez. Este ensayo intenta con dosis de buen humor, algo de mala leche no escondida y un inusual conocimiento del problema de hacernos ver que la estupidez nos rodea, nos impregna, pero que no es invencible.
Estamos ante un trabajo ameno, pero a la vez serio. Lejos de ser uno de esos libros baratos de autoayuda, Giancarlo Livraghi analiza la influencia de la estupidez humana y nos da recetas para combatirla eficazmente, además de golpearnos con verdades como puños que de tan obvias muchas veces ignoramos.
Un texto muy recomendable que debería ser de lectura obligada. Además, qué demonios, un autor que cite en un ensayo como éste a Neal Stephenson, Douglas Adams, Robert A. Heinlein, Isaac Asimov o Frank Zappa y cuya página web sea www.gandalf.it (en referencia a Gandalf el Gris) hay que leerlo por fuerza.

miércoles, 23 de junio de 2010

Tal día como hoy...

Hoy hace 13 años que se editó "Honor, Plomo y Sangre: el cine de acción de Hong Kong", escrito por Carles Vila Fernandez, Javier Escajedo Pastor y un servidor. Luego los de Manga Films usaron descaramente el nombre para el título de la versión en español de "A Better Tomorrow II".
El libro estaba actualizada hasta el mismo día de ir a imprenta. Hoy es una reliquia difícil de encontrar...


lunes, 2 de febrero de 2009

Viñetas a toda vela

El amigo Mazayas ha vuelto de la edición de este año del Salón Internacional de Comic de Angoulême con un regalo inesperado. Voiliers et bullers en mer ("Veleros y bocadillos en el mar") presenta la visión que del mundo de los barcos y la navegación que tienen los autores francófonos a través de las páginas de algunos de los comics más importantes en su mercado. Uno de tantos libros de estudio que en Francia se editan sin problemas y que en este país jamás veremos. ¡Muchas gracias!

lunes, 17 de noviembre de 2008

El futuro de la CF

La revista científica electrónica New Scientist ha publicado un especial sobre el futuro de la ciencia ficción en el que se recogen las opiniones de diversos autores entre los que encontramos a William Gibson, Ursula K.Le Guin o Kim Stanley Robinson. Podéis consultar tan interesante material en su página web (texto en inglés).
Gracias a Ms.Delphine por el aviso.

jueves, 8 de mayo de 2008

La estructura y el tamaño de la ficción

El blog del escritor Charles Stross no deja de sorprenderme. Cuando no es su ácido sentido del humor es la claridad de ideas que muestra con respecto a su actual oficio (hay que recordar que Stross fue diseñador de juegos, químico y programador entre otras cosas). La última perla ha sido una concisa pero acertada entrada sobre la duración de un texto narrativo. Podéis encontrarlo en este enlace (texto en inglés).

jueves, 10 de abril de 2008

Ética y política en la ciencia ficción militar

Los que me conocen saben que una de mis aficiones literarias es la ciencia ficción militar (más en concreto la space opera militar). uno de los "problemas" que presenta este subgénero (además de la falta general de material de calidad) es la crítica faciliona que se le puede hacer por sus posturas ideológicas. Y es que es muy fácil confundir el mostrar un tipo de comportamiento con el defender un tipo de comportamiento. Claro, nadie se mete con un escritor de novela negra que retrata la figura de un personaje psicópata ni lo acusa de apología del mass murder. Pero al escritor de CF sí que se le puede estigmatizar y tachar de fascista, aunque autores como David Drake o Lois McMaster Bujold hayan dado productos de calidad que refutan estos ataques. Incluso podemos encontrar un importante abanico de posibilidades, desde la mal comprendida Tropas del espacio de Robert A.Heinlein a La guerra interminable de Joe Haldeman. Os recomiendo leer The politics in military SF, un interesantísimo artículo (en inglés) de Scott Connors en la página web de Publishers Weekly analizando la diferencia entre la narrativa y la apología de la guerra. Podéis encontrarlo aquí.

martes, 29 de enero de 2008

Deus ex machina: En el principio... fue la linea de comandos

La tercera ley de Clarke dice Cualquier tecnología lo suficientemente avanzada es indistinguible de la magia. Ésta sería una buena definición sobre cómo se sienten la mayoría de personas en lo referente al tema de la informática. Incluso los acostumbrados a trabajar con un ordenador no son siquiera capaces de afrontar algunos problemas cotidianos derivados de su interactuación con tan caprichosa máquina, teniendo que recurrir a los servicios chamanísticos de una orden religiosa (el Servicio Técnico) que con suerte te cobrará menos de 100 € por mediar ante los Dioses Oscuros del Silicio y los Bits y apaciguar su ira. Pero ¿de quién es la culpa? ¿Del usuario por no querer aprender los rudimentos del culto a la tecnología? ¿O acaso los responsables son las grandes compañías de software y hardware que protegen sus secretos cual gremio medieval al envolverlos de misterio y misticismo? Ésta y otras muchas preguntas se plantea Neal Stephenson, programador y escritor de ciencia ficción, en su ya mítico En el principio... fue la línea de comandos. Este breve ensayo, estructurado como una historia de los sistemas operativos hasta su fecha de publicación (1999), se transforma rápidamente en un análisis de la relación entre el usuario y el ordenador, analizando la importancia de la interfaz y la aproximación de las principales compañías a tal efecto. Con este resumen uno podría pensar que el texto es otro panfleto geek para tecnófilos.
Nada más lejos de la realidad.
Con En el principio... fue la línea de comandos, Stephenson se acerca a uno de los temas más peliagudos de la informática pero lo hace pensando en que el lector pueda carecer de cualquier base de conocimientos previos. Es más, el tono del ensayo es el mismo que el autor emplea en sus libros de ficción, un tono desternillante, cargado de alusiones gamberras, metáforas alocadas y símiles acertados que hacen su lectura divertidísima.
El texto, pese a tener casi una década, sigue siendo tan válido como en su día. Los sectores más conservadores entre los programadores e ingenieros de sistemas siempre han atacado esta obra y a su autor tildándola de propaganda barata que quiere despojarles de sus funciones, señal de que Stephenson ha puesto el dedo en la llaga.
En resumen, En el principio... fue la línea de comandos es un ensayo divertido pero profundo como pocos, muy recomendable especialmente para aquellos que mantienen una relación de amor-odio (aunque casi siempre con más odio que amor) con ese artefacto del demonio llamado ordenador.
La editorial Fabricantes de Sueños realizó una corta edición en nuestro país hace ya unos años. Sin embargo, el texto está disponible de forma gratuíta en la Red con el consentimiento del autor y los editores. Podéis descargarlo en formato postscript aquí aquí y en PDF aquí.