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lunes, 14 de mayo de 2012

La belleza esclaviza, la fealdad libera: Monstruos invisibles

¿Qué puedo decir a estas alturas de los libros de Chuck Palahniuk que no sepáis ya? Que me siguen sorprendiendo como pocos. Que los devoro ávidamente. Que son producto de alguien que tiene que estar como un cencerro o, por lo menos, lo parece. Que son geniales. Monstruos invisibles sigue demostrando este razonamiento.
Shannon es una modelo fotográfica que parece destinada a triunfar. Tiene una carrera prometedora, un novio policía, una buena amiga que comparte su profesión... Pero cuando alguien le vuela la cara de un disparo en la autopista, su rostro queda desfigurado y su vida hecha añicos. ¿Quién va a querer a un monstruo sin mandíbula que no puede ni hablar? Manus, su novio, no. Y su familia, obsesiosanda con el recuerdo de su hermano gay muerto de sida, menos. Su fortuito encuentro con Brandy Alexander, un transexual ingresado en la misma clínica le brinda la oportunidad de reinventarse y descubrir que la deformidad le brinda una insospechada capacidad para pasar desapercibida. Tras secuestrar a Manus, Shannon se embarca en una disparatada travesía en busca de su propia identidad.
Monstruos invisibles es una alocada road movie novelada en la que la tragedia y la comedia negra van de la mano. Al igual que en el resto de la obra de Palahniuk, Monstros invisibles está desprovista de moralinas fáciles y, bajo una capa de humor negro, el autor se despacha a gusto con una sociedad rendida al culto a una belleza efímera y banal que se escuda en la hipocresía moral.
Una lectura muy recomendable, como toda la obra de Chuck Palahniuk.

sábado, 5 de noviembre de 2011

La estupidez humana como motor: Pigmeo

Otra reseña y otro libro de Chuck Palahniuk. Y no es para menos ya que Pigmeo, último libro traducido del autor norteamericano es una bomba de relojería en más de un sentido.
Pigmeo es el apodo que recibe un estudiante de intercambio de un país indeterminado (una especie de Corea del Norte desdibujada hasta la caricatura) que llega a los Estados Unidos para pasar unos meses en el seno de una familia de clase media. Pero el enclenque Pigmeo es en realidad el agente 67, encargado junto aun grupo de compatriotas seleccionados y criados por el Estado para castigar al enemigo americano y cometer el peor atentado terrorista que ha visto el mundo. Lo que el muchacho no sospecha es que la "degenerada América" quizás le afecte más de lo que sus hormonas pueden controlar...
En Pigmeo, Palahniuk se atreve con un tema como el terrorismo, que todavía es tabú para muchos de sus compatriotas. Y lo hace como una espada de doble filo que no sólo ridiculiza al radicalismo de algunos paises orientales sino que además ataca sin piedad a la hipocresía yanqui, su doble moral, su falta de dirección cultural, su hiperconsumismo que atrofia el cerebro... Con esta novela el autor de El club de la lucha vuelve a demostrar que no tiene miedo de desarrollar nada de lo que salga de su retorcida inspiración y que, puestos a criticar, hay que tirar con plomo contra todo y contra todos.
Otra muestra del buen hacer de un Chuck Palahniuk en plena forma.

viernes, 19 de agosto de 2011

Aprendiendo a amar: Gato enamorado

Tim O'Brien es un escritor norteamericano cuyos libros (tanto de ficción como no ficción) están inspirados en sus vivencias como soldado de infantería durante la Guerra de Vietnam. La guerra y su efecto en las personas es uno de los temas principales en su obra. Con esas credenciales es toda una sorpresa encontrarse con un novela como Gato enamorado.
El filólogo Thomas Chippering lo tenía todo: éxito profesional, reconocimiento entre las autoridades docentes y llevaba casado 20 años con Lorna Sue, su amor de la infancia. Pero Thomas tiene un ligero "defecto": es un mujeriego compulsivo. No en el término de un Don Juan que pone los cuernos a diestro y siniestro. Tom necesita a las mujeres tanto como el aire. Sus flirteos (inofensivos en su mayoría) son lo que le ayuda a disfrutar de la vida. Y no es que no ame a su mujer, todo lo contrario. Pero para Tom (egoista, pedante, farsante y mentiroso compulsivo) el ir detrás de una falda es algo que no puede evitar. Hasta que Herbie, el siniestro hermano de Lorna Sue (su único amigo antes de enemistarse con él) le entraga a ésta un cuaderno en el que se detallan minuciosamente todos y cada uno de los contactos y flirteos de su marido.
Divorciado, expulsado de su casa y con la humillación de ver a su ex-mujer en brazos de otro, Tom decide que ha llegado la hora de vengarse en el sentido más mitológico de la palabra. Para ello contará con la ayuda de la señora Kooshof, la nueva propietaria de la casa donde vivió su niñez Tom, quien se ha compadecido de la situación del filólogo, muy a pesar suyo.
Gato enamorado es un libro maravilloso de principio a fin. Narrado desde el punto de vista de Tom (quien se dirije al lector en más de una ocasión), accedemos a los pensamientos de un protagonista que a la vez nos parece un canalla, machista y vividor, pero que por otra parte destila simpatía, viveza, inteligencia y compasión. El autor hace un trabajo excelente en la creación del reparto mientras expone, a ritmo de flashbacks y soliloquios los hechos que han desembocado en la situación actual del protagonista.
O'Brien incluso incluye elementos de la guerra de Vietnam pero, a diferencia de sus otros trabajos, sirven de contraste para el personaje y pese a su telón de tragedia, aumentan el sentido de humor negro que permea en todas las páginas de la novela.
Gato enamorado es un maravilloso libro agridulce disfrazado de comedia bizarra, pero que transmite una sensación de optimismo al lector. Muy recomendable.


martes, 8 de marzo de 2011

Juegos de manos: La cuarta mano

John Irving es un autor muy conocido entre el público aficionado a la narrativa contemporánea, pero no me había atraído lo suficiente como para leerme una de sus novelas. Hasta que cayó en mis manos un ejemplar de La cuarta mano.
Cuando Patrick Wallingford, periodista en un canal de mala muerte que se nutre de sucesos escabrosos y mujeriego empedernido, pierde la mano izquierda en un estúpido accidente, su vida sufre un cambio inesperado. El evento, visto por millones de espectadores una y otra vez, lo convierte en "el hombre del león", reflejo del amarillismo que cada vez más común en las noticias actuales. La pérdida de la mano representa para Patrick quizás la última oportunidad para cambiar su forma de vida. Cuando el excéntrico doctor Zajac, experto en cirugía para manos, le propone una arriesgada operación de transplante de mano, Patrick no se lo piensa. Pero hay una condición: Doris Clausen, la viuda del donante, quiere poder "visitar" la mano de su difunto marido cuando quiera.
Con este planteamiento rocambolesco el autor teje una historia amarga a ratos, cargada de cierta ironía y humor negro (aunque no tan surrealista como Tom Sharpe), pero evita caer en sentimentalismos y ñoñerías facilonas, y transmite una sensación de optimismo a lo largo de toda la novela.
Reconozco que La cuarta mano me ha encantado. He disfrutado su lectura y pienso leer más obras del autor. Un libro altamente recomendable.