viernes, 19 de agosto de 2011

Aprendiendo a amar: Gato enamorado

Tim O'Brien es un escritor norteamericano cuyos libros (tanto de ficción como no ficción) están inspirados en sus vivencias como soldado de infantería durante la Guerra de Vietnam. La guerra y su efecto en las personas es uno de los temas principales en su obra. Con esas credenciales es toda una sorpresa encontrarse con un novela como Gato enamorado.
El filólogo Thomas Chippering lo tenía todo: éxito profesional, reconocimiento entre las autoridades docentes y llevaba casado 20 años con Lorna Sue, su amor de la infancia. Pero Thomas tiene un ligero "defecto": es un mujeriego compulsivo. No en el término de un Don Juan que pone los cuernos a diestro y siniestro. Tom necesita a las mujeres tanto como el aire. Sus flirteos (inofensivos en su mayoría) son lo que le ayuda a disfrutar de la vida. Y no es que no ame a su mujer, todo lo contrario. Pero para Tom (egoista, pedante, farsante y mentiroso compulsivo) el ir detrás de una falda es algo que no puede evitar. Hasta que Herbie, el siniestro hermano de Lorna Sue (su único amigo antes de enemistarse con él) le entraga a ésta un cuaderno en el que se detallan minuciosamente todos y cada uno de los contactos y flirteos de su marido.
Divorciado, expulsado de su casa y con la humillación de ver a su ex-mujer en brazos de otro, Tom decide que ha llegado la hora de vengarse en el sentido más mitológico de la palabra. Para ello contará con la ayuda de la señora Kooshof, la nueva propietaria de la casa donde vivió su niñez Tom, quien se ha compadecido de la situación del filólogo, muy a pesar suyo.
Gato enamorado es un libro maravilloso de principio a fin. Narrado desde el punto de vista de Tom (quien se dirije al lector en más de una ocasión), accedemos a los pensamientos de un protagonista que a la vez nos parece un canalla, machista y vividor, pero que por otra parte destila simpatía, viveza, inteligencia y compasión. El autor hace un trabajo excelente en la creación del reparto mientras expone, a ritmo de flashbacks y soliloquios los hechos que han desembocado en la situación actual del protagonista.
O'Brien incluso incluye elementos de la guerra de Vietnam pero, a diferencia de sus otros trabajos, sirven de contraste para el personaje y pese a su telón de tragedia, aumentan el sentido de humor negro que permea en todas las páginas de la novela.
Gato enamorado es un maravilloso libro agridulce disfrazado de comedia bizarra, pero que transmite una sensación de optimismo al lector. Muy recomendable.


martes, 16 de agosto de 2011

La maldición del artista: Diario

Chuck Palahniuk es un autor que, a cada libro que escribe, sigue demostrando su buen oficio mientras sus lectores se dividen en partidarios y detractores. Y es que con sus estilo transgresor no deja indiferente a nadie: o lo odias o te encanta. Pese a despegar hacia el estrellato con Club de Lucha, su primera novela, el autor norteamericano intenta reinventarse con cada novela y Diario no es una excepción.
Diario está escrito en tono de diario personal de Misty Wilmot, la narradora y protagonista de la historia. Misty es una antigua estudiante de Bellas Artes que se dedica a escribir su día a día tras el intento de suicidio de su marido Peter, que lo ha dejado en coma. Misty va desgranando sus recuerdos de cómo conoció a su marido en la universidad y su posterior traslado a la isla de Waytansea, el hogar ancestral de su marido, así como su frustración por no haberse convertido en una artista. Pero unas enigmáticas inscripciones dejadas por Peter en las casas en las que hizo trabajos de reformas ponen a Misty en la pista de un lado desconocido de los habitantes de la isla, mientras su salud y su cordura se deterioran a pasos agigantados mientras que su necesidad de retomar los pinceles aumenta alarmantemente.
Diario supone la incorporación por parte de Palahniuk de elementos propios de las novelas de terror, sin abandonar su característico sentido del humor negro. Además, el diario ficticio de Misty destila una sensación de tristeza que atrapa al lector y le hace partícipe de los sueños rotos de la protagonista, todo un ejercicio de maestría por parte del autor.
Un libro muy recomendable que, junto a Asfixia, es la mejor novela de Palahniuk que he leído hasta la fecha.


martes, 2 de agosto de 2011

La pluma de un maestro: Los gusanos de la tierra y otros relatos de horror sobrenatural

Hablar de Robert E. Howard es remitirse a uno de los más grandes autores de la era de los pulp., así como el padre del género de espada y brujería, creador de personajes como Conan el Bárbaro, Solomon Kane o el rey Kull. Amigo de Howard Phillips Lovecraft (con quien colaboraría con varias historias del Ciclo de Cthulhu), el autor tejano tuvo un final trágico al suicidarse con apenas 30 años. Pese a su corta carrera, Howard dejó un legado extenso de cuentos y poemas.
Los gusanos de la tierra y otros relatos de horror sobrenatural recopila diecinueve de estos cuentos y un poema, así como el artículo que Lovecraft publicó en memoria de su amigo tras el suicidio de Howard. Alternando historias de terror con otras de espada y brujería (en las que el elemento de horror está presente), esta antología sirve como brillante acercamiento a la figura de uno de los maestros del fantástico del s.XX. Como siempre, la edición de Valdemar es impecable.
Imprescindible.


Un ejercicio de mera pedantería: 13.99 Euros

Tenía la esperanza de que La carretera de Cormac McCarthy fuera el peor libro reseñado en esta Biblioteca durante este año.
Me equivoqué.
El publicista, escritor y crítico literario Frédéric Beigbeder ha logrado sacarme de quicio con su trabajo más popular: 13.99 euros. Presentada como una novela de corte autobiográfico, 13.99 euros narra las "desventuras" del publicista Octave (alter ego del autor), un personaje pedante, putero y drogadicto en su día a día del mundo creativo de la publicidad. Durante 300 páginas el personaje/autor critica los vicios del oficio que le ha hecho rico, pero a su vez se regodea de su vida hedonista. Incapaz de hilvanar una trama, el autor se limita a colocar una escena tras otra, a cada cual más ridícula, mientras lanza soliloquios en los que se afirma que los publicistas son capaces de controlar a la masa ignorante, a la vez que engañan a unos directivos estúpidos de multinacionales para vender sus deficitarios productos.
"Yo soy publicista. Sí, yo contamino el universo. Soy el individuo que os vende mierda" afirma Octave/Frédéric en un delirio de grandeza que crece con cada página, hasta un final ridículo que cierra el libro con dos páginas de esloganes publicitarios.
13.99 euros es una tomadura de pelo de principio a fin. El hecho de que el autor fuera despedido de la firma para la que trabajaba por esta novela no hizo más que alimentar la campaña publicitaria del libro. Resultado: un producto de éxito traducido a numerosos idiomas, adaptado al cine y al teatro.
Pocas veces he encontrado un texto tan pedante que se limita a vender el ego del autor, a insultarte a la cara y encima a cobrarte por ello (afortunadamente el ejemplar que leí lo saque de una biblioteca). Una obra que los gafapastas tacharán sin duda de provocativa, arriesgada y excelente.
No suelo utilizar términos peyorativos cuando hago una crítica, pero esta vez haré una excepción como cierre: un libro de mierda.

jueves, 28 de julio de 2011

Más extraño que la ficción: Error Humano

A lo largo de su carrera como escritor Chuck Palahniuk siempre ha mantenido que detrás de cada una de sus historias existe una historia verdaderas. Ya sean eventos vividos por el autor o historias explicadas por algún amigo o conocido, el hecho es que si uno se para a pensar hay historias cotidianas bizarras y estrambóticas que rozan lo irreal y son mucho más extrañas que cualquier producto que alguien pueda inventar.
Bajo esa premisa se recopilan en Error Humano (Stranger Than Fiction en su versión original) varios artículos, entrevistas y ensayos que el autor ha ido recogiendo como forma de contar las historias reales de personas que bien podrían formar parte del compendio de personajes creados por Palahniuk.
Una lectura amena y a ratos profunda de la pluma de uno de los autores más importantes de finales del s.XX.

miércoles, 20 de julio de 2011

De novela policiaca a urban fantasy: El camino blanco

John Connolly lo ha vuelto a lograr: me ha tenido en vela hasta bien entrada la madrugada para terminar la lectura de uno de sus libros. Como le ocurre a otros escritores que explotan sus personajes en una serie temí que el autor irlandés perdiese fuelle en Camino blanco, el cuarto libro centrado en las andanzas del detective Charlie "Bird" Paker. Más si cabe cuando Connolly retoma la trama de Perfil asesino, su anterior título, cuyo final me sorprendió como pocos libros han conseguido esto últimos años. Afortunadamente me equivoqué.
En Camino blanco el mundo de Charlie Parker da otro giro a la oscuridad cuando acepta seguir la pista de una muchacha desaparecida mientras espera el accidentado juicio del enloquecido predicador Faulkner. El detective recibe entonces la llamada de un abogado amigo suyo que le implora ayuda. Su cliente, un joven negro, ha sido acusado de violar y asesinar a su novia Marianne Larousse, hija de un rico industrial sureño cuya fortuna se remonta a los caciques esclavistas del s.XVIII. Con todo en contra suyo el detective viaja a Carolina del Sur donde se encontrará que pocas cosas han cambiado desde la Guerra Civil. Porque, como sabe bien, los ecos del mal acontecido en el pasado tienen consecuencias trágicas en el presente. Mientras los asesinatos se suceden las visiones de los muertos que claman justicia aumentan a la vez que la oscuridad que rodea al predicador Faulkner se contagia a todos los que entran en contacto con él. Con el tiempo en su contra, Parker intentará recomponer un rompecabezas de sangre, traición y violencia que amenaza con destruir no sólo a los implicados en el crimen sino a todo lo que les rodea. Porque los muertos han encontrado a un oscuro paladín en la figura de una fantasmagórica mujer deformada que surge de los pantanos olvidados para sembrar la muerte y que transita por la senda en la que los reinos de los vivos y los muertos se entrecruzan: el Camino Blanco.
Con esta cuarta novela de su serie el autor irlandés deja que los elementos sobrenaturales que permean en sus anteriores novelas tomen un protagonismo en la trama. Y pese a que resuelve la historia con explicaciones que podrían descartar la presencia de dichas fuerzas el lector sabe que no es así, pero en ningún momento se siente engañado. Esta resolución intenta que los personajes conserven su cordura en el oscuro mundo-colmena que es el universo del autor, un lugar donde todos los actos tienen sus consecuencias y el mal está presente a cada esquina. El mal engrendrado por los peores monstruos: los seres humanos.
Con cada libro Charlie Parker se parece más a otros personajes trágicos tocados por lo sobrenatural (me vienen a la cabeza John Constantine, Harry Dresden e incluso Max Payne), pero ese tinte de lo mágico y lo irreal sirve para darle entidad al personaje sin desprestigiar para nada a la ficción urban fantasy en que se interna la serie.
¿Qué hacéis que no compráis la serie ya mismo? Y, si podéis, leedlos escuchando alguna de las obras más oscura de Philip Glass (como Koyaanisqatsi o The Fog of War) y tendréis el ambiente perfecto para disfrutar de un descenso a la oscuridad.


viernes, 15 de julio de 2011

Un agradable y terrorífico descubrimiento: Parientes pobres del diablo

Cada vez más me limito a leer las obras de un puñado de autores que ya conozco. Es lo que pasa tras leer libros que te saben a poco o que directamente te estafan con artificios de forma. El problema es que si no pruebas algún autor desconocido corres el peligro de perderte buenos libros. Por fortuna para mí todavía hago experimentos de lectura con resultados excepcionales (ya sólo el descubrimiento de John Connolly merece cualquier libro malo que lea este año). En el caso de Parientes pobres del diablo, de Cristina Fernández Cubas, el resultado ha sido positivo.
Este volumen está formado por tres cuentos cortos de la autora: La fiebre azul, Parientes pobres del diablo y El moscardón. Los tres comparten elementos fantásticos que, por lo menos a los dos primeros, los convierten en cuentos de terror, mientras que en el último la autora intenta jugar con la dualidad demencia senil-fastasmas del pasado pero que no acaba de convencerme.
La joya del recopilatorio es el cuento que da nombre al libro. En él asistimos a una coincidencia que dará como fruto la búsqueda de una leyenda desconocida: la de una estirpe secreta y maldita de descendientes de demonios. La habilidad de la autora de envolver lo cotidiano en una aura ominosa hace de Parientes pobres del diablo (y en cierta manera también a La fiebre azul) un cuento que bien podría haber sido publicado en los años de gloria de la revista Weird Tales.
Un breve e interesante recopilatorio, ideal para leer de una sentada.

De María Tifoidea a dios: Rant

De las diversas novelas de Chuck Palahniuk que he leído hasta la fecha, Rant es probablemente la más estrafalaria, estrambótica, rebuscada y una de las más divertidas.
El libro está narrado como una biografía oral en la que un autor sin citar entrevista a varias personas acerca de Buster "Rant" Casey, el protagonista del al novela. La historia está claramente dividida en dos partes. En la primera Palahniuk nos pista una visión costumbrista de un pequeño pueblo cualquiera de la Norteamérica moderna, sazonado con la ironía, humor negro y la transgresión tan propia de su prosa. En un pueblo de paletos Rant sabe que está destinado a algo grande. El día que se infecta por primera vez con la rabia su destino queda sellado: será un superpropagador de la enfermedad. Decidido a probar suerte en la ciudad, ahí conoce a una pandilla de "correjuergas", fanáticos del deporte ilegal de conducción temeraria y choque contra vehículos que se practica en la sociedad de los Nocturnos, ciudadanos de segundo orden que sólo pueden salir de noche y vivir de día. La entrada de Rant en ese grupo traerá consecuencias que afectarán el pasado, presente y futuro de todos.
Uno de los mayores logros de Rant es que el autor logra mantenerte atento todo el libro como si de un documental se tratara. Y, cuando menos te lo esperas y te has montado tu esquema mental del libro, hace un giro alocado, saltando de géneros hasta la ciencia ficción hard, con matices orwellianos que, aun desconcertando al lector, no pierde en ningún momento la fuerza ni el impulso inicial.
Rant es un libro que esconde un complejo desarrollo por parte del autor, que se ríe de los convencionalismos de géneros y arremete una y otra vez contra la moralidad y la autoridad.
Un buen libro de un gran autor, que no merecía para nada la horrorosa portada que le han colocado en su edición española.

jueves, 7 de julio de 2011

El viento susurra maldades: La casa vacía

El británico Algernon Blackwood fue uno de los escritores más prolíficos en el cuento de terror. A caballo entre el lirismo de Lord Dunsany y el horror cósmico de H.P. Lovecraft (quien le consideraba uno de los maestros modernos del terror), Blackwood construyó sus relatos en base a las muchas experiencias durante sus viajes, en especial su estancia en los bosques de Canadá. De esa estada nacen cuentos como El Wendigo (no incluído en esta antología), Lobo corredor o El valle de las bestias (sí incluídos).
Pero como bien atestigua su título, La casa vacía también posée historias de terror urbano (como la que da nombre al volumen). Las casas de Blackwood son extrañas, inquietantes y ruinosas, con pasillos donde el viento parece cantar como las banshees. Lo sobrenatural en estos cuentos se aleja del periodo gótico y, al igual que con M.R. James, Robert E. Howard o H.P. Lovecraft, se vale de lo cotidiano para despertar un escalofrío al lector.
La casa vacía está compuesta por catorce cuentos, todos ellos más que recomendables para pasar una deliciosa tarde de terror.

Verdades como puños: Las chorradas de mi padre

El aspirante a guionista Justin Halpern tenía 28 años cuando aceptó un empleo de columnista para Maxim que le permitiría trabajar desde su casa y mudarse a vivir con su novia. Claro que ella no opinó lo mismo y lo dejó plantado en la calle. Compuesto y sin novia no tuvo más remedio que pedir asilo en casa de sus padres. Claro que había un pequeño problema: Sam, el padre de Justin, parece un híbrido entre Sócrates y Atila el Huno. No es que sea un mal tipo, simplemente la palabra "diplomacia" no existe en su vocabulario. Y además se acababa de jubilar, con lo que se pasaba el día entero en casa.
Fue precisamente ese compendio de consejos disfrazados de exabruptos lo que hizo que Justin abriera una cuenta de Twitter (@shitmydadsays) para compartir la "sabiduría" de Sam. En apenas unas semanas sus seguidores se contaban a miles. Los productores de TV iban detrás suyo para hacer una serie de TV basada en el personaje de su padre (Sh*t my dad says, que finalmente interpretaría ni más ni menos que William Shatner).
Justin publicó Sh*t my dad says, un recopilatorio de anécdotas y de las mejores frases que aquí han titulado Las chorradas de mi padre (nombre con el que se ha traducido la serie de TV).
Lejos de ser un mero fenómeno mediático, las páginas de Las chorradas de mi padre contiene perlas de sabiduría presentadas como vitriolo escupido. Queda claro que Sam Halpern es una persona que, si bien carece de tacto en la mayoría de situaciones, profesa un amor indiscutible hacia su familia. El texto, si bien breve, es lo más desternillante que he leído en mucho tiempo y, por encima de todo, se entrevee que no es un producto falseado. Y es esa honestidad la que hace que, pese a su carácter, el lector acabe por caerle bien Sam.
Además, si encima lo lees imaginando que es William Shatner quien habla, la combinación es explosiva.
Un texto imprescindible, no sólo para pasar el rato sino como ensayo filosófico.